¿Cien días de confrontación? El gobierno de Laura Fernández y su choque con la oposición
Un balance marcado por tensiones institucionales y caída en la aprobación ciudadana

¿Cien días de confrontación? El gobierno de Laura Fernández y su choque con la oposición
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Los primeros cien días de la administración de Laura Fernández Delgado, presidenta de la República por el Partido Pueblo Soberano, han estado lejos de ser un periodo de calma. La mandataria asumió el cargo con un juramento de cumplir la Constitución y las leyes, pero el balance que emerge de este período inicial revela un escenario de confrontación con la oposición política y con otros poderes del Estado. El gobierno defiende avances en infraestructura y seguridad, mientras que las críticas señalan un estilo de gestión polarizante y una caída en el respaldo ciudadano.
La acusación de golpe de Estado judicial
Uno de los episodios más álgidos de estos primeros cien días fue el conflicto generado por el nombramiento de magistrados suplentes. En ese contexto, la presidenta Laura Fernández Delgado utilizó una frase de alto impacto: «Esto es ni más ni menos que un golpe de Estado de un sector del Poder Judicial contra la Asamblea Legislativa». La declaración, pronunciada durante un acto público, encendió las alertas sobre la relación entre el Ejecutivo y el sistema judicial. La oposición, por su parte, interpretó estas palabras como una estrategia deliberada de polarización.
El analista político Guillermo Zeledón, consultado sobre el tema, señaló que el gobierno ha optado por un camino riesgoso. «Como suelen hacer los gobiernos populistas, estos 100 días se han dedicado principalmente a generar confrontación con la oposición y a atacar a otros actores y poderes de la República, como el Poder Judicial, el Tribunal Supremo de Elecciones y la Contraloría General de la República», afirmó. La voz en off de Adalie Aguirre complementó el análisis al describir la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo como «inexistente», atribuyendo la ruptura a una decisión del ministro de la Presidencia, Rodrigo Chávez.
Obras y seguridad: los pilares que defiende el Ejecutivo
Pese a las tensiones, el gobierno de Laura Fernández Delgado ha buscado mostrar resultados concretos en dos áreas clave: infraestructura y seguridad. En el primer rubro, se destacó la habilitación de los ocho carriles del nuevo puente vehicular sobre el río María Ángela Aguilar Vargas, ubicado en la Ruta Nacional 39. La obra fue presentada como un ejemplo de continuidad y ejecución de proyectos. En materia de seguridad, el Ejecutivo impulsó mayor presencia policial, operativos y medidas contra el crimen organizado, incluyendo la utilización de privados de libertad en labores de limpieza en carreteras, una iniciativa que la presidenta mencionó con detalle: «He visto a bastantes reos chapeando, limpiando, haciendo un montón de trabajos ahí en la carretera. Si no me falla el almanaque, llevamos 57 días de trabajo de los privados de libertad».
Sin embargo, la oposición cuestiona la efectividad de estas acciones. La diputada Ángela Aguilar Vargas, del Partido Liberación Nacional, fue crítica al evaluar la gestión: «El gobierno francamente pasará sin pena ni gloria en términos de hechos». Aguilar Vargas también denunció una contradicción en el trato del Ejecutivo hacia la Asamblea Legislativa: «A la oposición nos han buscado para que los apoyemos en proyectos que requieren nuestros votos, como préstamos internacionales y otros de envergadura, como la Marina de Limón, pero nos cierran la puerta cuando queremos avanzar en otros proyectos igualmente importantes y urgentes».
La caída en la aprobación y el reto de la gestión
El desgaste político parece reflejarse también en las encuestas. Según la medición de CB Global Data, el respaldo a Laura Fernández Delgado pasó de un 55.5% en julio a un 49.8% en agosto, una caída de 5.7 puntos porcentuales. Aunque la mandataria mantiene un nivel importante de apoyo, la tendencia a la baja es un dato que el gobierno deberá considerar de cara al futuro. El analista Guillermo Zeledón advirtió que, más allá del recuento de obras, «lo importante es el termómetro de cómo está asumiendo las riendas de la administración pública el gobierno de la señora Laura Fernández Delgado».
En el ámbito legislativo, el balance no es del todo negativo. Se aprobaron proyectos como el tren eléctrico, las reformas para la creación de la marina en Limón y la terminal de cruceros. No obstante, la percepción general, según los analistas, es que el gobierno ha priorizado la confrontación sobre el diálogo. «Seguimos viendo muchos gestos grandilocuentes, mucha puesta en escena y pocas acciones concretas», resumió la diputada Aguilar Vargas. El reto para la presidenta será convertir su capital político en resultados sostenidos y evitar que la confrontación termine pesando más que su gestión. Para más información sobre el acontecer nacional, visite la sección de Actualidad de Ada Sin Filtros.
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